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Armario sostenible, de Laura Opazo

Sinopsis:
¿Sabes dónde se ha fabricado la camiseta que llevas y cuántos litros de agua se han necesitado para producirla? ¿Cuánta ropa tienes en el armario que no te pones y por qué la compraste? Armario sostenible es una guía que repasa la historia de la industria textil y nos revela las graves consecuencias medioambientales y sociales que acarrea la moda rápida. Además, nos introduce en el mundo de las marcas sostenibles (¡sí, existen!) y propone alternativas de consumo para que seamos más respetuosos con el medio ambiente y, al mismo tiempo, logremos mejorar nuestra relación con la moda. Incluye ejercicios que invitan a la reflexión y a poner en práctica todo lo aprendido, además de tips para alargar el ciclo vital de nuestras prendas, aprender a leer las etiquetas o evitar la tentación cuando vamos de compras. ¡Transforma tus hábitos de consumo y únete a la revolución de la vida sostenible!

Armario sostenible
Editorial Zenit
260 páginas

Armario Sostenible

Tengo que reconocer que escribo este post como ejercicio egoísta de memoria, para retenerlo todo y grabarlo en mi ADN, para tener un croquis en la cabeza y para capturar los datos y conceptos que aparecen en este libro. Porque Laura Opazo ha escrito un manual básico que introduce de lleno en la moda sostenible, es un quién es quién, una guía básica. Anoche me dio por pensar que la sostenibilidad debería ser una asignatura obligatoria de la ESO y Armario sostenible uno de sus libros de texto, porque nos la estamos jugando, chavalas y chavales.

¿Qué quién es Laura Opazo? es una comunicadora experta en moda y colaboradora en Canal decasa y A media luz Radio. Afirma sin tapujos: “Para ser honesta, he sido una consumidora terrible pero toda la información y la experiencia que he ido acumulando durante este tiempo me han ayudado a reflexonar y a cambiar el rumbo que estaba tomando”. Si quieres conocer su día a día os recomiendo que os paséis por su instagram, está inundado de luz y buenos consejos.

Laura Opazo hace en este libro un recorrido por la industria de la moda y nos anima a transformar nuestros hábitos de consumo para replantear el modelo de sociedad en el que vivimos. La moda sostenible es dejar de producir y de consumir tal y como lo estamos haciendo y las páginas de este libro nos lo cuentan de manera concisa y didáctica, con ejercicios de reflexión y propuestas claras. Armario sostenible nos lleva de ruta por el consumo de moda a través de los últimos 80 años, nos habla de la globalización y las consecuencias del hiperconsumo como el agotamiento de recursos, el maltrato animal y la contaminación del agua y también nos hace una cronología de los acontecimientos, cumbres y pactos sobre medioambiente que han tenido lugar desde los años 60 hasta nuestros días. ¿Has oído hablar de Ellen MacArthur, Campaña Ropa Limpia, Fashion Revolution y Detox My Fashion? Son agentes de intervención que luchan por cambiar las desigualdades y excesos de la industria de la moda. Laura nos cuenta quiénes son y el porqué de sus propósitos y también nos desvela cuáles son los criterios para considerar sostenible a una marca o los diferentes tipos de fibras que conforman un tejido ¿Sabías que existe el cuero de seta, la fibra de araña y el tejido de té de kombucha? La autora nos revela alternativas de consumo que todavía desconocemos y también que tenemos que apostar por el consumo inteligente. Me ha gustado cómo este libro introduce en el mundo de las revolución sostenible a la vez que nos enseña a interpretar las etiquetas o a organizar nuestro armario para redescubrir el potencial de las prendas que ya tenemos. Algunas cosas las conocía y otras han sido un grato descubrimiento. Y tanto de unas como de otras, he aprendido algo nuevo.

El proceso de aprendizaje a veces duele porque nos muestra la realidad tal cual es y en este caso la obra de Laura Opazo es una descripción y objetiva de nuestra realidad, donde la industria de la moda atenta contra el planeta y sus habitantes sin ningún tipo de recato mientras los consumidores nos hacemos cómplices sin ningún tipo de remordimiento. Tengo grabado a fuego un párrafo terrible del libro donde habla de las consecuencias del hiperconsumo. Una de ellas es el maltrato animal y cuenta la autora que las ovejas, con la finalidad de que produzcan más lana, han sido modificadas genéticamente para que tengan la piel arrugada. Esta anomalía hace que suden más y en consecuencia corran más riesgo de contraer miasis, una enfermedad parasitaria ocasionada por larvas de mosca que anidan en las arrugas de la piel de estas ovejas. Para combatir la infección, los ganaderos se ahorran el dinero en medicamentos y mutilan sin anestesia la zona que rodea el ano, así las moscas depositan ahí sus larvas y no se perjudica el resto de la lana.

¿Conclusiones? quizás la más importante para mi es que el hiperindividualismo nos ha conducido hasta el materialismo consumista sin medida. No nos importa el planeta ni los animales, ni la explotación personas que trabajan para fabricar nuestra ropa pero paradójicamente, el consumo de moda nos arrastra a comprar prendas sin parar para uniformarnos y vestir todos igual porque necesitamos sentirnos aceptados y validados por los demás. Por una parte sólo pensamos en nosotros y por otra buscamos pertenecer a la masa ¿Qué está pasando? La identidad personal se configura en torno al consumo, las personas necesitan definir su individualidad a través de la ropa y curiosamente, es la ropa la que impide que nuestro aspecto sea diferente.

Mientras tanto, el planeta se muere porque lo estamos matando. La humanidad consume una cantidad de recursos equivalente a 1,75 planetas para satisfacer sus necesidades actuales. Si la población mundial alcanza los 9600 millones en 2050, se necesitaría el equivalente a casi 3 planetas para proporcionar los recursos naturales para mantener el estilo de vida actual. En pactos, cumbres y negociaciones internacionales flota una intención de parecer comprometidos más que en estarlo. Las intenciones de los países quedan paralizadas por los intereses de la industria y los lobbies bloquean todo camino a una legislación que penalice las irregularidades de la industria textil.

Apuesto lo que quieras a que, después de leer Armario sostenible, te rondará en la cabeza como a mí, una pregunta recurrente: ¿Qué podemos hacer para ser agentes de cambio de la revolución sostenible?

  • Reconectar con el planeta
  • Recuperar los valores y la convivencia con humanos y naturaleza
  • propiciar alternativas al status quo en la moda
  • Concienciar: el triunfo no es igual a éxito económico ni a consumismo ni a capacidad adquisitiva
  • Despertar de la falsa sensación de democratización del consumo
  • Solucionar el problema estructural del consumismo: falsa sensación de poder comprarlo todo
  • Recuperar el valor de las prendas: como nos cuestan poco dinero, nos resulta fácil desprendernos de ellas
  • Luchar contra las tendencias que nos empujan al consumo
  • Aprender a consumir de otra manera. estamos obligados a comprar para sobrevivir pero vamos a hacerlo de otra manera: consumo consciente + sentido común + creatividad
  • Educación desde pequeños: los niños y la sostenibilidad
  • Divulgar las consecuencias del consumo de fast fashion VS los beneficios de la moda sostenible

Y lo más importante: ser conscientes de que, como consumidores, tenemos el poder: a través de nuestras decisiones de compra podemos transformar el mundo

Guerra a las tendencias

Cuando alguien dice que soy “fashion” me suben las transaminasas, se me altera el ciclo menstrual y tiro al contenedor de residuos biológicos las últimas reservas de fé en la humanidad que tenía guardadas para poder sobrevivir en sociedad. Me insultan en la cara y tengo que dar las gracias. Nadie entiende nada. Yo no puedo más.

Estaba buscando en Google la definición de “ser fashion” y acabo de encontrar Los 10 mandamientos de la moda para ser una fashion victim . No puedo estar más horrorizada:

1- Amarás a Amancio (Ortega) sobre todas las cosas
2- No tomarás el nombre de la moda en vano
3- Santificarás las tendencias

(…)

Mejor no sigo por aquí. Y no, no soy “fashion”. Cuidar el planeta no es “ser fashion”. Ser creativ@ no es “ser fashion”. Ser feminista no es “ser fashion”. Ser blogger no implica “ser fashion”. Consumir moda sostenible es lo contrario de “ser fashion”.

La fast fashion nos atrapa, nos absorbe y nos obliga a consumir sin parar. Y lo hace sibilinamente, a través de las tendencias. La moda rápida no para de producir ropa para poder vender más, de tal manera que si en los años 90 las marcas sacaban 4 temporadas anuales que coincidían con las estaciones del año, actualmente multinacionales de la fast fashion (como una que yo me sé que empieza por Z y termina por A y otra cuyas iniciales son H&M punto) producen hasta 52 colecciones anuales y las tiendas se inundan de nuevas prendas cada semana para que los consumidores aborregados sintamos que la ropa que habíamos comprado la semana anterior ya está desfasada y necesitemos tener los nuevos diseños no sea que no estemos a la moda esa semana. Cada vez que entramos en la tienda queremos ver algo nuevo poruqe nos han convertido en consumidores adictos. Adquirir nuevas prendas de moda es sinónimo de felicidad y la velocidad a la que vivimos repercute en nuestros hábitos de consumo porque lo que ayer estaba a la moda hoy es puro desfase. Ese es el juego, la rotación de colecciones: crear sin parar nuevas líneas de producto basadas en las nuevas tendencias y sustituirlas con rapidez para que la rueda no pare nunca jamás. Imprescindible (des)equilibrar el mercado: producir más para que consumamos más para vender más. O dicho de otra manera: crear yonquis de las tendencias y reventar el planeta. Escandaloso. La ONU califica la industria del fast fashion de ‘emergencia medioambiental’ y bla bla bla, que sí que ya sé que lo sabes pero, ¿sabes también que te están manipulando?

la industria de la moda conoce muy bien los patrones de conducta que le ha enseñado el marketing de consumo. Es lo de siempre, se apoderan de nuestras mentes haciéndonos creer que vamos a realizarnos como personas a través de la compra. Nos han convencido de que para ser más felices tenemos que adquirir más ropa y seguir las tendencias al ritmo vertiginoso que nos impone la fast fashion. Y aunque pensamos que la ropa en las grandes marcas de consumo es muy barata, adquirir prendas sin parar implica costes enormes: el coste social (explotación laboral de l@s trabajador@s del sector) el coste medioambiental (explotación de recursos del planeta y contaminación) el coste económico y consiguiente derroche de tu dinero porque aunque el precio de la ropa es muy bajo, adquieres ropa muy a menudo, no te la pones ni 5 veces y además la calidad de las prendas es pésima. ¿Conoces el principio de rentabilidad? el principio de rentabilidad o ROI (Return of Inversion) se calcula dividiendo el precio de la prenda entre el número de puestas por lo que una prenda de 7 euros puede ser más cara que una de 80 si te la pones solo una vez y la de 80 te la pones 12 veces. Correr desgañitada a Zara a comprar los shorts que acabas de ver en Instagram a la influencer Periquita, no te hace ser más feliz al menos a medio y largo plazo. El consumo de tendencias puede proporcionar un sentimiento de satisfacción durante unos días pero es una ilusión efímera y superficial que se desvanece porque no te define. Y lo más aterrador: esto nunca termina porque después de una colección siempre aparece otra, las tendencias tienen fecha de caducidad pero nunca paran de nacer nuevas, por eso nunca se agotan. Estamos ante un ciclo de transformación continua y el consumismo no cesa jamás.

2- ¿Qué es una tendencia?

¿Qué es una tendencia? La tendencia es lo que una masa popular de gente llevará en un futuro muy próximo, una norma no escrita que existe entre las personas a la hora de elegir su ropa y salir a la calle. La tendencia es un estilo innovador y diferente, en ropa o complementos, que queda fijado en la mente del consumidor, a lo largo de un breve periodo de tiempo, en un lugar determinado. En el momento en que una tendencia se mantiene en el tiempo ya es obsoleta, es adoptada por la plebe y por lo tanto deja de ser tendencia. Las tendencias se originan en un pequeño grupo (Influencers) que empieza a vestir o a actuar de una manera determinada y genera un inconsciente colectivo. Las grandes marcas multinacionales aprovechan las tendencias para sacar sus colecciones y vender más. Las tendencias marcan el comportamiento de los consumidores de la moda y son la gasolina de la fast fashion, el leit motiv del consumismo, la excusa perfecta para producir más prendas, el argumento con el que las marcas te atrapan para obligarte a comprar sin cesar bajo la terrible amenaza de no estar a la moda.

Existen agencias (WGSN es la lider mundial) que se dedican a la predicción de tendencias. Es decir estudian la detección temprana de tendencias a través de la investigación de varios factores de comportamiento colectivo de la sociedad. Con estos procesos de investigación consiguen identificar las tendencias de los consumidores 4 años antes de que sucedan. Estas agencias revelan sus pronósticos, previo contrato de sus servicios a través de suscripciones, para acceder a la información detallada de distintas macrotendencias que las marcas y diseñadores aplicarán a sus colecciones.

3- Las tendencias de moda

El mejor antídoto para vencer la tentación de las tendencias es el estilo personal. Vamos con un símil muy simplón. imaginemos a la industria de la moda como una gran serpiente. Las serpientes pueden ser venenosas o no serlo ¿verdad? En este caso, la serpiente de la moda es venenosa, es decir, cuando muerde te inocula su veneno, que además de tóxico, es altamente adictivo: las tendencias. A través de ellas nos inyectan la droga que nos hace consumir moda. Cuando las serpientes pierden el veneno son bastante inofensivas pero en este caso, la serpiente de la moda nunca lo pierde, ni se agota porque las tendencias son infinitas, un recurso ilimitado que se genera con una rapidez increíble y no necesita tiempo de elaboración. Es el veneno lo que hace peligrosa a la serpiente, sin él, la serpiente no es nada porque no puede controlarnos. Es por esto que las tendencias marcan el comportamiento de los consumidores de la moda y nos hacen comprarla compulsivamente. Así está montada la fast fashion, un ciclo adictivo de consumo infinito. Vamos a imaginarnos ahora que existe un antídoto contra el consumo de tendencias ¿adivinas cual es?

Venga, piensa un poco.

¿En serio no lo sabes?

El mejor antídoto para vencer la tentación de las tendencias es el estilo personal. Consumir tendencias pasajeras no ayudan a construir un estilo personal, al contrario, desdibuja nuestro estilo y emborrona nuestra autenticidad. Seguir las tendencias nos uniforma y nos nos diferencia de la masa. Como dice Laura Opazo “Lo curioso es que tenemos más opciones que nunca para vestir y, sin embargo, lo hacemos más uniformados que nunca porque nos empeñamos en seguir las tendencias que masifica la industria low cost”

4- El estilo personal

Cuando nos vestimos, nos expresamos. El estilo que caracteriza a una persona se fundamenta en la apariencia física externa que se percibe a través de los sentidos y hace único a cada individuo. La ropa, el pelo, la forma de andar, el aroma o incluso la mirada, conforman ese algo intangible que define la imagen exterior que trasmitimos: el estilo personal

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Estilo y moda son conceptos que pueden confundirse pero son completamente diferentes. La moda va y viene, es pasajera. Las tendencias nacen y mueren, pero el estilo no, siempre está ahí. La moda está vigente durante un determinado período de tiempo. El estilo interpreta la moda y crea un signo que lo distinga del resto pero siempre permanece porque el estilo es independiente de las modas, es una actitud, es la manera en la que expresas tu personalidad con tu imagen a través de las prendas y accesorios. El estilo es nuestra marca, es una forma de ser recordados, de dejar nuestra huella. Habla por nosotros y nos define ante el mundo. ¿Qué ven cuando te ven?

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Desarrollar tu estilo, te permitirá crear una conexión entre tu identidad personal y tu imagen física porque el estilo es lo que decimos cuando no hablamos. Definirlo, pasa por interpretar la moda y crear un signo que lo distinga del resto.

Nuestra forma de vestir tiene que ser coherente con nuestro estilo de vida y personalidad porque la imagen externa tiene que coincidir con nuestra identidad a la vez que te representa e identifica tus valores. El estilo personal nos representa, es inherente a nosotros está dentro de nuestra esencia mientras que las tendencias son impuestas y exógenas.

Las tendencias nos hacen consumir de manera irracional y se trata, no tanto de obviarlas y demonizarlas, sino de ser conscientes que pueden empujarnos a compras innecesarias y a lucir una estética mediocre aborregada. Las tendencias pueden ser herramientas útiles para fomentar e incentivar nuestra creatividad al margen del consumo desenfrenado , es decir, que nos sirvan de vehículo e inspiración para crear nuevos outfits siempre con ropa de nuestro armario, con ropa prestada o con ropa de segunda mano. repite conmigo: nunca comprar por comprar. Consumo consciente, por favor, no nos dejemos manipular más por los intereses de la industria de la moda y hagamos prevalecer nuestro criterio.

Cuando tenemos un estilo personal definido, proyectamos una imagen más clara de quiénes somos. Trabajar en nuestro estilo personal es definirnos. Nuestro estilo es el reflejo de nosotros mism@s. Eres únic@ y por eso tu estilo debe de serlo también. Estamos transmitiendo nuestra esencia a través de las prendas que llevamos puestas ¿En serio quieres camuflarte en las tendencias para ser igual que los demás?

Iba a seguir escribiendo sobre el estilo personal pero mejor lo dejo para otro día y así os describo con tranquilidad los tips para construir el estilo personal. Y como la cosa da pa mucho, creo que también contaré cositas de la marca personal y la estrecha relación que mantiene con la moda sostenible.

Nos vemos pronto. Sed buenos. No compréis. No me seáis “fashion”.

Outfit sostenible:

Moda circular. ¿Cambiamos de planeta o de hábitos?

Existen miles de prejuicios en torno a la ropa de segunda mano y siempre que oigo hablar de las razones por las que la gente no consume ropa de segunda mano, me pongo de muy mal humor. Que las prendas reusadas son una alternativa barata y ecofriendly a la compra de ropa nueva en grandes multinacionales, nadie es capaz de negarlo. Sin embargo, la lista de objeciones a la hora de adquirir ropa de segunda mano, es enorme.

Para mí, una tienda de ropa de segunda mano es una fábrica de inspiración. Rescatar prendas de otras épocas que no vas a encontrar en otro lugar es algo excitante, estamos ante piezas únicas. La ropa usada que allí se vende suele ser de excelente calidad y durabilidad y las posibilidades creativas se elevan al infinito porque tienes a tu alcance combinaciones de tejidos, épocas, colores, estilos y estampados que van a generar outfits maravillosos que nunca jamás habrías podido imaginar con ropa nueva. Cada prenda de ropa usada es única y cuenta una historia. Son pedacitos de vidas con los que crear nuevos cuentos con piezas sofisticadas y atemporales, la unión entre el pasado y el futuro.

Y hablando de uniones, necesito que veáis esto. ¿Qué pasa cuando encuentras una camiseta de la liga americana de rugby y la combinas con leopardo? ¡Magia! (Sigo confinada, las fotos son de la semana pasada y el outfit está creado con ropa de segunda mano de Vintalogy)

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Ropa de segunda mano

Reutilizar ropa es muy habitual en países anglosajones pero en España todavía es una práctica poco conocida. Comprendo que transformar el comportamiento de los consumidores es una tarea dura pero para mi es un reto, debo intertarlo y se ha convertido en una misión que tengo que cumplir.

Una gran parte de la ropa que se fabrica actualmente termina en la basura, debido principalmente a su mala calidad. En realidad, es tremendamente barato comprar ropa fast fashion así que en el momento que el consumidor se cansa o percibe que ya no es tendencia al mes de comprarla, se deshace de ella para ir a comprar ropa nueva. No entra en nuestros planes el darle una segunda oportunidad con el intercambio, la donación o el reciclaje. La producción de ropa nueva genera unas estadísticas de contaminación y residuos que dan miedo mientras la ropa que ya no queremos termina en vertederos, es incinerada o vaga por los océanos contaminando el planeta. Tenemos un gran problema que no queremos resolver y la causante es la industria de la moda tal y como está concebida. La solución pasa por cambiar los hábitos y otorgar a la moda sostenible y la moda circular, el protagonismo y respeto que merecen.

Pero seguimos perdidos en excusas y prejuicios. Hoy me apetecía hacer memoria para recopilar todas las tonterías que he escuchado a la hora de hablar de la ropa usada. Este es el ranking de prejuicios del consumo de ropa de segunda mano. ¿Te suenan?

1- me da cosa, se la ha puesto otra persona
2- es para gente sin recursos
3- no es higiénico, me da asco
4- me niego a rebuscar en montones de ropa sucia
5- huele a rancio
6- ¿cómo voy a vestirme con la ropa de otra persona?
7- es cutre, está pasada de moda
8- no sé quién ha usado esto
9- yo puedo comprarme ropa nueva
10- No es cool
11- Nunca me gusta nada de lo que veo en estas tiendas, es ropa horrible
12- Es para gente muy joven
13- me avergüenza que la gente sepa que llevo ropa de segunda mano

¿Sigo?

Mira, no. Yo es que ya no puedo con esto.

Moda circular

El 90% de las prendas que se desechan acaban en el vertedero ¿No es un dato terrible? La moda circular defiende que las prendas y accesorios deben de fabricarse optimizando los procesos productivos, promoviendo el uso consciente de recursos, con la intención de usarse de manera responsable el mayor tiempo posible y que cuando su vida termine, el impacto sobre el medio ambiente sea mínimo.

La moda circular aplica la regla de las 3R (Reducir, reutilizar y reciclar). Las 3R pretenden desarrollar hábitos de consumo responsable y concienciar a la gente de que deben convertirse en consumidores responsables comprando menos y reutilizando más.

  • Reducir: disminuir el consumo de productos que generen contaminación del medio ambiente. En este caso hablaríamos de comprar menos ropa o comprar únicamente la ropa necesaria.
  • Reutilizar: Volver a usar algo. En moda circular la reutilización implica reusar la ropa vieja. bien rescatándola de tu armario y darle un nuevo aire retocándola o haciendo nuevas combinaciones con otras prendas o bien donándola para que otros puedan disfrutar de ella. las tiendas de ropa de segunda mano son un medio de reutilización a nuestro alcance.
  • Reciclar: Convertir materiales de deshecho en materia prima para extender su vida útil y luchar contra la acumulación de desechos. El upcycling es el mejor ejemplo de reciclaje en moda y consiste en transformar residuos en objetos de valor en forma de prendas o accesorios de vestir.

La economía circular nos invita a reducir todos los residuos que se generan. Por lo tanto las prendas nuevas deben crearse pensando en la economía circular, una fórmula desarrollada para reducir el impacto de la industria de la moda. Pero yo sigo pensando que la ropa más sostenible es la que ya está fabricada y las tiendas de ropa de segunda mano son el ejemplo más claro de moda circular. Comprar ropa de segunda mano es reutilizar, darle una nueva vida a la ropa y además estás colaborando con la reducción de las emisiones de CO2 y el consumo de recursos que se genera al fabricar nuevas prendas.

Elige ¿cambiamos de planeta o de hábitos?

Boho chic sostenible

Si existe algo cierto en esta vida es que hay que abusar de los contrastes para no morir de aburrimiento. Reir en un funeral, bañarse en el mar vestido, comer chorizo con Nutella o cantarle al oido a tu crush “Yo tengo un gozo en el alma” (¡Grande! gozo en el alma ¡Grande! gozo en el alma y en mi ser, aleluya gloria a Dios) para ponerle banda sonora al momento erótico de la noche. Pues con la ropa, lo mismo: contrasta y vencerás. Un día de gilipollez emocional muy incapacitante, me inventé la octava ley universal y escucha bien, juro que es infalible: A pantalón corto, lo demás largo: blusa de manga larga, botas altas y pelo suelto. Un poco de vidilla, por favor te lo pido.

Ana Alpuente Apoyada Okblog
La ropa de segunda mano aporta un estilo único

Nunca pensé que funcionaría tan bien este outfit de Vintalogy. Me gusta demasiado combinar estampados sin control y encima soy adicta a los colores estridentes pero en este caso apostaba por dos prendas lisas (shorts y blusa) con colores neutros. “Demasiado fácil” -pensé-“me temo que no va a tener ninguna gracia”. Pero la tuvo, vaya que sí.

He aquí todas las fotos de este outfit sostenible, prendas de segunda mano para apostar por una estética atemporal boho chic

Andando Ana Alpuente
Colores neutros y contrastes: shorts VS botas y manga larga
Culo Ana Alpuente
Shorts de Diesel (segunda mano) de Vintalogy
Borrosa Ana Alpuente
Chaleco con incrustaciones y remaches metálicos de Vintalogy
Bodegas El Mano 2
Segunda oportunidad a esta maravilla de botas cowboy de Vintalogy
Banquetas Ventana Ana Alpuente
Me declaro incondicional . Que sí, que me quedo a vivir en Bodegas El Maño.
Ana Alpuente Bolso1
Outfit atemporal y sostenible al 100%
Bolso Ana Alpuente
Bolsito boho second hand y artesano para darle el toque boho
Rosa. Bodegas El Mano
Este establecimiento de Bodegas El Maño se inauguró en 1927. Fue renovado en los años 50
Selfieana Alpuente
Un poco de sol , por favor

Outfit completo de Vintalogy, moda vintage

Apostando por las prendas sostenibles

La ropa sostenible está convirtiéndose en una alternativa racional a la moda convencional y va ganado puestos día a día. Cuando adquieres una prenda sostenible estás cuidando el medioambiente, respetando los derechos laborales de los trabajadores en la industria textil, liberando al planeta de vertidos tóxicos y apostando por un estilo de vida saludable. No me canso de repetirlo, debemos concienciarnos de que tenemos el poder, un gran poder sobre la industria de la moda. Con nuestros hábitos sostenibles y decisiones de compra podemos cambiar el mundo. Apostar por las prendas sostenibles contribuye a detener la contaminación y estabilizar el planeta.

La industria textil y la fabricación de prendas son las causantes de un grave problema medioambiental que hace que el sector de la moda sea segundo más contaminante del planeta tanto por las emisiones de gases de efecto invernadero (el 8% mundial) como la contaminación por vertidos y microplásticos en el océano y las vulneraciones de los derechos humanos que se ocasionan en una gran parte de las fábricas textiles. El impacto de la fabricación de ropa en el medioambiente y en las sociedades de los países donde se producen las prendas que consumimos, está impulsando el replanteamiento del sector de la moda y la consecuente búsqueda de alternativas saludables: La moda sostenible es tendencia.

La moda sostenible ayuda a salvar el planeta y hace que la fabricación de prendas textiles sea compatible con el cuidado y la conservación del medioambiente y de las personas. En este sentido, la moda ética y el ecoconsumo están íntimamente relacionados con la moda sostenible ya que forman parte de ella

¿Qué es la moda sostenible?

La moda sostenible o slow fashion tiene como misión concienciar a los consumidores de que se pueden fabricar prendas de vestir sin vulnerar la sostenibilidad ambiental y social. Esto significa que todo su proceso de producción, desde la materia prima (obligariamente natural u orgánica o también reciclada) hasta la fabricación y distribución, debe respetar al medio ambiente. El cuidado de las personas también es fundamental las prendas sostenibles son sinónimo de justicia social y reducción de la pobreza en el mundo ya que en la cadena de producción se cuidan las condiciones de los trabajadores y se lucha contra la explotación laboral.

Es absolutamente necesaria una transformación del negocio textil. Por este motivo, nuestros hábitos de consumo pueden cambiar el mundo. Simplemente comprando una camiseta orgánica, una falda de segunda mano o dejando de comprar la gran cantidad de prendas que habitualmente adquirimos al año, podemos reducir el impacto de la fast fashion en el entorno y la sociedad y apoyar el cuidado del planeta y de las personas. Este es el objetivo de la moda sostenible, corregir y modificar nuestro consumo de ropa con el fin de apoyarlas prácticas correctas y los criterios de sostenibilidad en su diseño, fabricación y distribución.

Sostenibilidad y ropa de segunda mano

La ropa más sostenible es la que ya está fabricada por eso no hay nada más ecológico que comprar en tiendas de ropa de segunda mano. Comprar prendas de segunda mano respeta el medio ambiente y libera al planeta de contaminación medioambiental además de mantener una economía social y ser una alternativa sostenible imprescindible y el mejor ejemplo de economía circular. Por favor desterremos la idea de que comprar prendas usada o de segunda mano es cutre. Dar una segunda vida a la ropa es necesario, es inteligente, es chic y además es tendencia y si no, que se lo digan a Sarah Jessica Parker: comprar en tiendas vintage es una de sus pasiones y con motivo del lanzamiento de HBO en España en 2016, visitó las tiendas vintage de Malasaña en Madrid, donde compró un precioso vestido negro de los años 50. Para los curiosos añadiré que el vestido costó 55 euros y fue adquirido en la tienda vintage Williamsburg.

Principios de la moda sostenible

La moda sostenible se encuentra íntimamente ligada al comercio justo y la moda ética. El comercio justo es un sistema comercial solidario y alternativo al convencional que tiene como prioridad el cuidado y respeto por los seres humanos y la sostenibilidad social, económica y medioambiental. Sus principales objetivos son dignificar el trabajo, luchar contra la pobreza y conseguir el desarrollo de los pueblos a través de condiciones laborales y salarios adecuados y respetando siempre el medio ambiente. El comercio justo genera una nueva forma de consumo y está teniendo un auge importante en la última década.

  • La moda sostenible crea conciencia de los cambios que puede sufrir la tierra y el agua a corto, mediano y largo plazo.
  • Los materiales utilizados en la confección de las prendas sostenibles siempre facilitarán su reciclaje
  • Las prendas sostenibles son prendas amigables que protegen los recursos naturales y reducen el impacto ecológico y la huella de carbono
  • La moda sostenible previene la contaminación de los entornos donde están ubicadas las fábricas textiles
  • Las condiciones laborales y los Derechos Humanos de los trabajadores del sector de la moda siempre serán respetados

Por último, la trazabilidad textil es esencial en la sostenibilidad de las prendas nuevas porque aporta transparencia y ofrece la posibilidad de rastrear el viaje y los orígenes de los productos con los que se fabrica la prenda en todo el proceso de producción, empezando por las materias primas y finalizando con el producto terminado en las tiendas. Su finalidad es prevenir cualquier abuso de las personas o del medio ambiente.

La ropa sostenible es saludable

La moda sostenible siempre resulta beneficiosa para nuestra salud. Las prendas que compramos derivadas de la producción en masa, podrían contener sustancias tóxicas que provocan problemas en la piel o reacciones alérgicas porque las marcas textiles para abaratar cosetes fabrican sus prendas en países con políticas más relajadas en cuanto a normativas y utilizan sustancias nocivas y componentes químicos que pueden ser altamente perjudiciales para la salud. Estos componentes son potencialmente dañinos y son los siguientes:

  • Metales pesados. Plomo, cromo, níquel. Son altamente tóxicos muy utilizados en accesorios como cinturones, zapatos y camisetas deportivas. También en tintes.
  • Ftalatos Aditivos principalmente utilizados en los plásticos. Afectan al sistema hormonal y reproductivo y están presentes en bodys de bebés, botas de agua, disfraces…
  • Azoicos y dispersantes. Son colorantes utilizados para tintes en ropa interior de adulto y pijamas infantiles. Pueden ser carcinogénicos o alergénicos
  • Dimetilfumarato. Es un conservante utilizado en Zapatos y accesorios para acabar con los microbios cuando hay humedad. Muy potente y alergizante ocasiona lesiones en la piel y en el sistema respiratorio
  • Nonilfenoles. Son jabones utilizados para tintar las telas y están presentes en la ropa interior. Tienen sustancias corrosivas para los ojos, la piel y los pulmones. puede ocasionar edema pulmonar
  • Formaldehído. Es una sustancia que se emplea para repeler manchas o evitar las arrugas, prevenir la aparición de hongosy está esente en los pijamas de los niños. Cancerígeno e irritante

Por el contrario, las prendas ecológicas, o “ecoprendas”, están elaboradas con materiales naturales u orgánicos libres de tóxicos y químicos peligrosos. Estos materiales son:

  • piel de pescado
  • algodón orgánico
  • ortigas
  • bambú
  • fibra celulósica
  • piel de pescado
  • algas

La moda sostenible es necesaria, únete.

1- Empieza organizando tu armario y reconciliándote con tu ropa, repara tus prendas estropeadas,crea nuevas combinaciones y estilismos a partir de viejas prendas. Fomenta tu creatividad y abre tu mente, los resultados son espectaculares

2- Reutilización de la ropa de segunda mano: intercambia con amigas, compra en tiendas vintage y plataformas de ropa usada.

3- Reduce el consumo de ropa nueva, sé consciente de la importancia de un consumo responsable. Si decides comprar prendas nuevas, recurre siempre a tejidos orgánicos.

Fast fashion is dead

Ya está hecho y ya no hay vuelta atrás: fast fashion is dead. La fast fashion o moda rápida ha muerto, al menos para mi y me gustaría que así fuera para vosotros también. Es cuestión de tiempo, está sentenciada y va a caer por su propio peso porque, permitidme un juego de palabras obvio y facilón, la fast fashion no es sostenible.

Me he dado cuenta de que la industria de la moda no tiene nada que ver conmigo ni con mis valores, no quiero formar parte de eso. Tampoco entiendo como he podido ser parte de ello hasta ahora. Cuando empecé a escarbar y a investigar en el tema de la moda ecológica y la moda ética, cuantifiqué el desastre: se fabrican 80.000 millones de prendas al año en fábricas súper contaminantes, con materia prima sintética, con explotación laboral e infantil, con vertidos tóxicos bestiales, con brutalidades a nivel de procesos, a nivel de derechos humanos en toda la cadena de producción. Tomé conciencia y decidí que no puedo seguir fomentando este modelo de consumo. Por eso todo tiene que cambiar mucho, tanto en el blog como en mis redes sociales, para que pueda seguir siendo igual. A partir de ahora sólo voy a consumir moda sostenible y por lo tanto las fotos que publicaré serán siempre de outfits de prendas sostenibles.

Ropa de segunda mano

La ropa más sostenible es la que ya está fabricada y os aseguro que ya hay ropa suficiente para vestir a todos los habitantes humanos, moñecos y ciborgs de la tierra durante décadas. Opciones para ser sostenible: tirar de armario, pedir ropa prestada para ocasiones especiales, intercambio, alquiler de prendas o comprar ropa de segunda mano ¿Última opción? comprar ropa nueva, pero si se elige esta alternativa debemos asegurarnos de que las nuevas prendas sean sostenibles, orgánicas, éticas bla bla bla. Mi elección, sin duda, rebuscar en las tiendas vintage y de segunda mano y maridar prendas de épocas, texturas, estilos y estampados dispares.

¿Ejemplo gráfico? lo tengo, es este:

Tia Jo Perfil
Gafas Y Panielp
Espaldas Tia Jo
Empezando Vuelo
Zapatos Y Bolso
Andando Espaldas
Panuelo Tia Jo
Tia Jo Andando
Andando Borrosa
Al Vuelo Tia Jo

Retro outfit de El Rincón de Tía Jo Ropa vintage: Polo y falda de tablas años 80, pañuelo años 70 y gafas de sol años 90

Zapatos, calcetines y limosnera de mi armario

Moda sostenible

Creo que siempre he sido consciente de la problemática de la industria de la moda, de lo contaminante y lo deshumanizadora que es pero lo veía como un tema que no iba conmigo porque estaba convencida de que tampoco tenía solución. Bueno, ahí estaba, yo nunca iba a poder hacer nada por resolver el problema de la contaminación, no me quitaba el sueño y miraba para otro lado. Era algo lejano a mi mundo porque lo ubicaba muy lejos en el tiempo y en el espacio. Lejano en el tiempo porque la contaminación del planeta todavía permitía la vida en él y estaba segura de que quedaban todavía muchos años hasta que la raza humana se extinguiera por su propia estupidez. Lejano en el espacio porque todas esas fábricas textiles de prendas no sostenibles, vertían residuos tóxicos y CO2 a muchos kilómetros de España. Además ¿qué podía hacer yo para solucionarlo? me sentía como una hormiga luchando contra un ejército de elefantes enormes, era inviable. Me consolaba pensando que ni la sostenibilidad estaba en mi mano ni salvar el planeta era una tarea en la que yo pudiera intervenir. Durante muchos años he vivido ignorando que somos los consumidores los que tenemos la llave del cambio: somos tan responsables como las marcas que fabrican las prendas o los gobiernos que permiten este modelo de consumo. Los consumidores tenemos el poder porque decidimos lo que queremos consumir y lo que no.

Ropa sostenible, ropa creativa

El detonante del cambio fue descubrir el nuevo canal de YouTube de Mispapelicos. Seguro que muchos la conocéis: Mispapelicos, Sacramento, tiene una cuenta de instagram con 220K y es la reina del mix and match, una genia que combina la ropa vintage, de segunda mano y de mercadillos con tanto arte que cada outfit que inventa tendría que estar en un museo. Sacramento odia las tendencias, ella crea, hace magia, se comunica a través de la ropa de su armario. Y me abrió los ojos: no es necesario comprar en multinacionales, ya basta de someternos a los uniformes que nos impone la industria de la moda ¡Seamos diferentes!. Siempre me ha gustado comprar ropa de segunda mano pero de pronto lo vi como una necesidad, quería ser como ella. Vestir diferente, crear combinaciones alucinantes con prendas de segunda mano, ser más creativa, escuchar lo que nos dice cada prenda, crear nuevos outfits con viejas prendas, descubrir combinaciones secretas en mi armario, gastar menos dinero, dar otra oportunidad a la ropa, romper con los estereotipos, con los cánones clásicos de belleza, con las puñeteras tendencias que nos impone el fast fashion, revalorizar la ropa y las prendas en resumen: ser sostenible.

Slow fashion

Entonces empecé a leer sobre la moda sostenible o slow fashion. Me obsesioné, como siempre, y seguí investigando. Y me explotó la cabeza. Por fin tenía algo claro ¿Cómo no me había dado cuenta antes? ¿Cómo he podido ser cómplice de esta barbarie? ¿Qué c0ño tenía en la cabeza cuando publicaba en redes sociales outfits de multinacionales que ya no quiero nombrar?¿Qué narices pretendía fomentando con mis fotos el consumo hiperactivo y desmesurado de ropa fast fashion? Por fin tengo un mensaje que transmitir, una misión que cumplir: seamos conscientes de que hay que terminar con el modelo que nos ha impuesto la industria de la moda. En los años 80 la industria de la moda tenía cuatro temporadas: primavera, verano, otoño e invierno. Actualmente la fast fashion genera 52 temporadas anuales. Como lo oyes, este modelo de moda rápida produce microtendencias cada una o dos semanas. ¿Qué significa? que las multinacionales renuevan la ropa de las tiendas dos veces al mes para que sintamos que la ropa que compramos la semana pasada, ya está pasada de moda y necesitemos adquirir más. Consumismo masivo. Las industrias aumentan la producción, esclavizan a sus trabajadores, nos cargamos los recursos naturales y envenenamos el planeta con los residuos tóxicos

Es una locura, los mares están contaminados y el agua nos conecta globalmente. ¿No lo has pensado nunca? empieza hoy

Piensa sólo en estos tres datos:

-Tan solo alargando la vida de nuestras prendas de 1 a 2 años reduciremos en un 24% las emisiones de CO2

-Con el modelo actual, la industria de la moda será en 2050 la causante del 25% de las emisiones de CO2 del mundo

– Si (como está previsto) la población mundial asciende a 9600 millones de personas en el año 2050, harán falta los recursos naturales de tres planetas para continuar llevando el estilo de vida del mundo desarrollado actual.

Resumiendo:

  • La moda sostenible respeta los derechos de las personas.
  • La moda sostenible respeta el planeta.
  • La moda sostenible de tiendas vintage y de segunda mano te permite vestir de forma diferente y creativa, crear tu propio estilo y diferenciarte del resto el mundo.

Piensa en moda sostenible. Sólo piensa en ello y dime ¿qué puede salir mal?